sábado, 21 de febrero de 2015

Es un día especial y me siento feliz. Feliz fin de semana.

Hola  a tod@s, otra semana más que nos volvemos a encontrar aunque con un día de retraso. Pero como dice el refrán, "Más vale tarde que nunca".

Ayer viernes, 20 de febrero cuando me dispuse a escribir me quedé en blanco,  me venían algunas ideas que al poco descartaba. Cuando me ha ocurrido esto en alguna ocasión, he cambiado de actividad y lo vuelvo a retomar al cabo de un rato. Pero ayer sobre las 12:00 tenía que salir para Sevilla a impartir el 2º Módulo del Máster de Experto en Coaching de CEU Universidad San Pablo y Diamond Building. Durante el resto del día no tuve la posibilidad de ponerme a escribir, así que lo hice al terminar la jornada en la habitación del hotel.

Después de un rato pensando, escribiendo y borrando lo que escribía, seguía sin tener claro que quería escribir.  Empecé a agobiarme y sentirme un poco mal. ¿Alguna vez te has sentido bloquead@ para desarrollar alguna tarea?. ¿Te has dicho en alguna ocasión "Voy a tirar la toalla"?. ¿Te has dicho "hoy no soy capaz"?. ¿Te ha pasado alguna vez algo parecido?, Anoche  "el Pepito Grillo" que tenemos en el hombro, me enviaba algunos mensajes de estos mensajes, incluso me daba razones que a priori parecían lógicas.

En un momento dado, se me ocurrió preguntarme ¿"Para qué" empecé a escribir?. Y rápidamente me fui la primera entrada de "Motivarte es un Arte" y... ¡Ale-hop! me conecté con mi "Para qué", (es muy bueno volver a mirar el mapa si crees haberte desviado del rumbo). Y no sólo eso, me di cuenta que era el 2º Aniversario de mi blog ¿Casualidad o causalidad? No  lo se. Pero coincidió hasta la hora, la 01:00 de la madrugada.  Así que tengo otro motivo más para ser feliz y estar agradecido. Cada día tenemos decenas de motivos para sentirnos felices y dar gracias, sin embargo cuando nos encontramos  con un obstáculo, tendemos a darle más importancia a la piedra que al paisaje del camino.


En más de una ocasión habrás leído u oído que la felicidad no es un destino sino el camino. Yo estoy de acuerdo sólo a medias con esto, en mi opinión tenemos la capacidad de poder elegir una emoción, como mínimo podemos alterarla y eso depende de ti y tus pensamientos. Por eso siempre digo que la felicidad es una elección, así que yo elijo ser feliz. Durante el día he tenido muchos motivos para estar muy feliz y agradecido, sin embargo le he estado dando más importancia a la dificultad que estaba teniendo para escribir que a todo lo demás, ¿Te ha pasado alguna vez? Pues haz lo siguiente:

Enumera todo lo que tienes que agradecer el día de hoy, piensa en todo lo que tienes,  en todo lo que tienes la capacidad de hacer, todo lo que has hecho por los demás, todo lo que has disfrutado, lo que has comido, lo que te has reído, la salud que tienes, la familia, los amigos, lo que has vivido, etc. Verás que descubrirás muchos motivos por los que decir gracias y poder decirte, hoy es un día especial, hoy me siento feliz.


Espero que te sirva esta reflexión. Elige ser feliz y para despedirme como siempre, feliz fin de semana, salud y éxitos.

José María Gomaríz  


Muchas gracias.

Un saludo.

viernes, 13 de febrero de 2015

Entrenando la voluntad. Feliz fin de semana.

¡¡Hola a tod@s!!

De nuevo es viernes y como cada semana me dispongo a escribirte. Confío que tu semana haya sido espectacular, seguro que sí. Antes de nada, quiero dar las gracias por los mensajes que he recibido del post de la semana pasada, es un placer saber que lo que escribo es útil y ayuda a otras personas.

La semana pasada escribía sobre una forma inteligente de resolver los problemas, mejor de uno en uno ¿Verdad?.  Esta semana me gustaría hablarte de la voluntad, eso que algunos creemos que no tenemos y otros creemos que la perdemos. ¿Te suenan estas frases?

"Es que yo no tengo voluntad"
"A mi me falta voluntad"
"Yo ya he perdido la voluntad"
"Para eso hay que tener voluntad"

Y alguna más ¿Verdad?. Pero... ¿Podemos entrenarnos para tener más voluntad? La buena noticia es que "Sí", la mala es que no es fácil y requiere  de esfuerzo. Para nuestro cerebro es incómodo y molesto incorporar nuevos hábitos, requiere de un esfuerzo extra, lo más sencillo es continuar con su rutina y no sacarlo de su zona de confort.

Todos sabemos que fumar es malo, los fumadores y los que no lo somos. Sabemos que es perjudicial para la salud de los que fuman y de los que estamos alrededor, sin embargo todos conocemos la creencia de la dificultad para dejar ese hábito insano. Tenemos una enorme falta de coherencia, todos queremos vivir más y mejor, pero en muchas ocasiones hacemos todo lo necesario para no conseguirlo. Hablo de alimentación inadecuada, malos hábitos como el tabaco o el exceso de alcohol, llevar una vida sedentaria y no hacer deporte, etc. Todos sabemos lo que está bien y lo que no.

Y la forma de calmar la conciencia en la mayoría de los casos es similar, diciéndonos que no podemos o que no tenemos fuerza de voluntad. Estos pensamientos son tan frecuentes y reiterados que acaban convirtiéndose en una firme creencia, además la voluntad  es un valor con poco protagonismo en nuestra educación. De hecho es frecuente oír... " A mi hija no se le da bien la música", "Este niño no vale para las matemáticas", "Las manualidades no son lo mío", ¿Te suenan? No nos enseñan a tener fuerza de voluntad, sino todo lo contrario.

¿Cuántas veces te has dicho no puedo?, ¿Cuántas veces has tirado la toalla pensando que no es posible?


Es muy frecuente ver a las mamás (con su mejor intención). dar caprichos a sus hijos para evitar que lloren, hacerle las tareas o trabajos del colegio para que saquen una mejor nota, incluso atarle los cordones a niños de 10 o 12 años diciendo... "Es que cuando se los ata él se le sueltan", flaco favor les hacemos, pero lo peor de todo es que estamos anulando su voluntad. Está demostrado que quien se dedica a entrenar su voluntad, consigue mejores y mayores resultados y como consecuencia son más felices. Y lo mejor de todo es que tenemos la capacidad para desarrollar estrategias para conseguir lo que queremos, tenemos ese software instalado de serie.

La voluntad y la motivación son primas hermanas, están estrechamente ligada la una a la otra. Aunque la voluntad siempre es interna,  la motivación puede ser interna o externa y debemos tener la capacidad de detectar su origen, sobre todo por que cuando es interna es más probable que podamos conseguir nuestras metas. La voluntad se entrena desde el deseo, puedes desear algo material o inmaterial, tienes que tener claro que es lo que deseas, un mejor trabajo, un cuerpo más saludable, más prestigio, más libertad, una casa mejor, lo que sea. El deseo es una motivación interior.

Para entrenar la voluntad tienes que tener un gran convencimiento que tu deseo se va a cumplir, llámalo fe, auto-convencimiento, optimismo, da igual.  Obviamente no basta sólo con pensar y desear que ocurra, la voluntad se entrena con trabajo diario, dando pequeños pasos cada vez, pero teniendo la certeza que cada día estamos avanzando. Como decía Picasso, "Cuando me llegue la inspiración que me encuentre trabajando" . Los cambios  cuanto más pequeños más fáciles de incorporar. 

Pasito a pasito, poco a poco, cualquier cambio de hábito que quieras eliminar o incluir en tu vida, hazlo sin prisa pero sin pausa,  despacio pero constante y acabarás consiguiendo lo que te propongas. El otro día en una conferencia ponía como ejemplo lo siguiente: "Cualquiera de nosotros podría convertirse en el mejor guitarrista del mundo, podría tocar como Paco de Lucía, lo único que tendría que hacer es tocar durante 10 horas al día los próximos 30 años". Todo en la vida requiere  de un porcentaje importante de fuerza de voluntad y ésta se entrena trabajándola cada día, no hay otro secreto. 


Te invito a que escojas una meta, algo que desees conseguir y te programes pequeños cambios que podrías ir haciendo cada día que te acerquen a esa meta, no importa si el cambio es muy pequeño, pero mantente firme en el tiempo. Anota tus progresos por pequeños que estos sean en tu cuaderno personal o agenda. Agradécete cada día haber cumplido tu objetivo, cuando menos lo esperes habrás conseguido lo que te hayas propuesto. 

Me despido con una frase de mi ídolo Albert Einstein, "Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica, la voluntad"

Y como siempre, feliz fin de semana, salud y éxitos. 

José María Gomaríz  

Muchas gracias.

Un saludo.

viernes, 6 de febrero de 2015

Por favor, de uno en uno... Feliz fin de semana.

Hola a tod@s ¿Qué tal ha ido la semana?. Bien, ¿verdad?

Esta semana me gustaría compartir una interesante historia. Cuentan que un pueblecito, vivía un campesino con sus cuatro hijos varones. Los hermanos estaban siempre discutiendo y con enfrentamientos diarios, la situación empezó a hacerse insostenible. El padre contemplaba como eran inútiles los intentos de poner orden y cordialidad entre sus vástagos, así que decidió darles una lección.

Los reunió y les pidió que cada uno llevara una vara. Una vez cumplida la petición, unió todas las varas en un haz y les pidió a cada uno de ellos que intentara romperlo. Por más empeño que pusieron, no hubo manera de romper el haz. Seguidamente lo deshizo y les entregó las varas de nuevo a cada uno de ellos, y nuevamente  les pidió que cada uno rompiera su vara. En pocos segundos los cuatro cumplieron la solicitud del padre e hicieron varios trozos de sus varas. El padre les dijo: Os dais cuenta, si vosotros permanecéis unidos como el haz de varas seréis invencibles ante la adversidad,  sin embargo si estáis divididos, seréis vencidos con mucha facilidad. 
Fin de la historia.

Lo mismo nos ocurre con los problemas, muchas veces caemos derrotados y vencidos por nuestra incapacidad para salir de una situación o  de resolver nuestros problemas. Nos vemos indefensos e incapaces para solventarlos y nos desgastamos haciendo un esfuerzo sobrehumano. Esto suele pasar  por que intentamos romper el haz de leña de una sola vez, o sea resolver los problemas al mismo tiempo.


Te invito a que definas tus problemas, o a lo que tu llamas problemas. Defínelos con todo lujo de detalles, ordénalos por orden de prioridad e importancia, haz una fila imaginaria donde estén colocados todos uno detrás de otro. Y empieza a ocuparte sólo del primero, ignora todos los demás. Empieza a poner tu esfuerzo y tu energía en resolver un problema cada vez y deja en espera los otros. Esto no te hará tener menos problemas pero si enfrentarlos y resolverlos mejor. Así que ponte manos a la obra y grita.

¡¡Por favor de uno en uno!!.  Y una vez resuelto... ¡¡Que pase el siguiente!!

José María Gomaríz

Muchas gracias.

Un saludo.