sábado, 27 de junio de 2015

El valor de las cosas. Feliz fin de semana.

Hola a tod@s¡¡

¿Qué tal la semana?, ¿Habéis realizado la receta que os sugerí la semana pasada?

Esta semana me gustaría compartir con vosotros mi experiencia personal sobre el valor de las cosas, si sigues este blog habrás comprobado que en muchas ocasiones hablo del agradecimiento, del ser conscientes de lo que tenemos y de dar el valor real que tienen las cosas.

Hay personas que creen en los milagros como algo extraordinario, otras que dicen que los milagros no existen y  otras que piensan que todo es un milagro. Sin entrar en cuestiones religiosas que me merecen todo el respeto sea cual sea la religión, opino que todo lo que nos ocurre es extraordinario.



En ocasiones sólo vemos la parte más negativa de un hecho y aunque el hecho en si no podemos cambiarlo, si que podemos mirarlo desde un ángulo distinto y sacar un aprendizaje diferente.

Después de un largo periodo de tiempo con mi mano izquierda escayolada, de tomar conciencia de la importancia de tener al 100% la mano y  de las limitaciones que provocan tenerla inmovilizada, por fin esta semana me liberaron de la escayola.

La sensación de libertad fue total, la experiencia de meter la mano bajo del agua en el fregadero de la misma sala de curas del hospital fue brutal. Tras 70 días duchándome con una bolsa envolviéndome el brazo, sentir como el agua fría iba mojando mi piel fue fantástico, la sensibilidad era espectacular, aunque el dolor también estaba empañando mi alegría elegí enfocarme en la sensación agradable de poder lavarme el brazo, rascarme si me picaba y empezar a mover los dedos.

Salí del hospital con una férula que me acompañará durante bastante tiempo y aún así salí contento. Aunque me queda bastante tiempo de rehabilitación y para poder practicar los deportes que me gustan he elegido agradecer todo lo que estoy viviendo. Me estoy centrando en todo lo que si que puedo hacer y en disfrutar cada experiencia. 

¡¡¡Vuelvo a poder unir mi pulgar con el índice!!!

Al llegar a casa después de toda la mañana de citas médicas, radiografías, etc., lo primero que hice fue ducharme ¡Fantástico! No tenía que ducharme con una bolsa de plástico en la mano y como si estuviera llamando a un taxi, ¡jeje!.  Es una situación un tanto absurda, imagínate en tu ducha y con un brazo levantado hacia arriba fuera del alcance del agua, los inconvenientes de hacer todo con una sola mano, en esos momentos es cuando te das cuenta de la importancia que tiene tu mano izquierda si eres diestro, si eres zurdo aún peor por que es con la que mejor te desenvuelves.


Increíble la sensación  en mi mano recién liberada, al lavarme el pelo o la cara sentía cada pelo de la barba en la palma de la mano, mientras que con la derecha apenas sentía más que un ligero roce con el cabello o la barba, con la izquierda era como otra mano distinta, sentía con mucha más intensidad el roce y el contacto con la barba. 

Si en algo más de dos meses de falta de contacto hay esa gran diferencia en la sensibilidad del tacto imagina en otros sentidos. De ahí la importancia de abrazar, tocar y sentir. No recuerdo quien me dijo que el ser humano moriría si no experimenta el contacto físico con otras personas, personalmente estoy de acuerdo con este pensamiento.


Los avances en medicina, están haciendo que personas que nunca han oído puedan oír o personas invidentes puedan ver, esto son milagros de la ciencia, pero me gustaría hacer hincapié en los milagros más sencillos y comunes.




Todo lo que nos rodea es un pequeño milagro, que me estés leyendo en este momento es un gran milagro, tienes ojos para ver, sabes leer, me estás leyendo en un smartphone, una tablet o un ordenador, eso significa que tienes uno de estos aparatos y que te puedes conectar a internet, posiblemente estés sentad@ en una cómoda silla, sofá o quizás estés acostad@ en tu cama, significa eso que tienes una silla, un sofá y una cama, quizás tengas hasta una casa donde vivir, a lo mejor me estás leyendo en el trabajo, significa que tienes un trabajo, si te detienes un instante a observar a tu alrededor podrás comprobar el valor real de todo lo que tienes.


No te estoy sugiriendo el "Mal de muchos consuelo de tontos", no te digo que te compares con nadie, siempre habrá quien tenga menos que tú pero también habrá quien tenga más. Lo que te sugiero es que le des valor a todo lo que tienes ya que muchas veces nos quejamos por cosas insignificantes. Y cuando digo a todo lo que tienes me refiero a que mires en tu interior además de tu exterior.

Con esta reflexión te invito a que pienses en ti un ratito y que valores de todo lo que puedes disfrutar, ver, sentir, oler, tocar, degustar, saborear y experimentar. dedícate un ratito.

Te deseo como siempre un feliz fin de semana, salud y éxitos.

José María Gomaríz

Muchas gracias por leerme cada semana.

Un saludo.

domingo, 21 de junio de 2015

Lo más vital. Feliz fin de semana.

¡¡¡Hola a tod@s!!!

¿Qué tal todo?, ¿Cómo ha ido tu semana?, ¿Eres de los afortunad@s que te vas de vacaciones? Si es así disfruta, te lo mereces.

Acaba un nuevo curso escolar y como cada año, es frecuente ver a niños disfrazados para las fiestas de fin de curso, es común ver simpáticas coreografías mostrando las habilidades de nuestros "peques" en los improvisados escenarios de los patios de colegio. 

Es una gozada ver esas caritas de felicidad de los más pequeños y las caras de los padres y abuelos con la sonrisa de oreja a oreja. Indistintamente de su avance "académico", para los niños lo verdaderamente importante es disfrutar del momento presente. Quedan atrás los llantos del comienzo de curso, quedan atrás las "peleíllas" con otros compañeros, quedan atrás los madrugones y el esfuerzo para acabar con éxito sus arduas tareas, se concentran estrictamente en el presente.

¿Te has parado a pensar por qué los niños se pelean y al rato están jugando juntos como si no hubiera pasado nada?

¿Has oído la típica frase de..."Es mejor no meterse en nada que luego los padres nos enfadamos y ellos están jugando juntos a la media hora" te suena?

La respuesta es bastante sencilla, su felicidad es mucho mayor que su orgullo. No  le dan valor ni importancia a su orgullo, no tienen prejuicios. Su inocencia les conduce a conseguir lo que quieren sin desviarse de su rumbo.  Cuando quieren conseguir algo o jugar con alguien, lo quieren a toda costa sin importar el que dirán o lo que piensen los demás. Da igual si hace unos minutos otro niño le dio un empujón o manotazo, no importa si ese niño le quitó la pelota o le rompió su dibujo. En un rato, estarán jugando nuevamente como si nada hubiera pasado.

Cero orgullo, cero prejuicios, cero rencor, lo pasado pasado está y ahora quieren otra cosa distinta y la hacen y punto.



Tienen la maravillosa capacidad de vivir el presente como si fuera el único momento que importa, - ¿Acaso están equivocados? - Están donde tienen que estar, en el aquí y ahora. Saben tomar lo verdaderamente importante de la vida en cada momento, saben disfrutar intensamente olvidándose del pasado y del futuro. Cuando detectan un obstáculo en su camino, procuran saltarlo, rodearlo incluso eliminarlo, pero si no lo consiguen su frustración dura unos instantes y continúan su camino sin importar el resultado que han tenido.

Que pena que según vamos creciendo, el orgullo, los prejuicios, el rencor, la frustración y otras primas hermanas se instalen en nuestra vida para quedarse en ocasiones en largas temporadas.

El antídoto para estos sentimientos y emociones, son simples de reconocer pero en ocasiones complicados de instalar en nuestra mente y nuestro corazón. Pero te invito a que pienses una receta para fabricar tu antídoto, te dejos algunos ingredientes:

      
                                                          

                                                                        1 Corazón grande lleno de amor.
                                                                      10 Rodajas grandes de empatía.
                                                                1/4Kg Escucha activa.
                                                                3/4Kg Paciencia.
                                                                        1 Cabeza bien amueblada.
                                                                        1 Chorreón grande de comprensión.
                                                                        1 Taco de generosidad.
                                                               1/4 Kg Inocencia.
                                                                   1Kg Humildad.
                                                                    2 L Perdón.
                                                                       1 Puñado de bondad.
                                                                       1 Pizca de olvido.

Haz una buena mezcla con estos ingredientes y te saldrá un a antídoto perfecto, recuerda que cada uno tiene sus gustos por lo que siéntete libre de añadir ingredientes a tu gusto.

Cuanto deberíamos aprender de los niños, ¿No crees?. Fíjate en lo verdaderamente importante. Olvida lo que te molestó y no ayuda en nada recordarlo. Perdona, todos cometemos errores. Piensa la razón por la que ha pasado así y no de otra manera, pero vive de la forma más simple posible sin revolcarte en pensamientos poco positivos. En ocasiones los problemas llegan solos como para que tú encima te los andes buscando.

Vive el aquí y ahora, vive lo realmente importante, la vida tiene todo lo que necesitas. Te dejo un video de "El libro de la selva", escucha detenidamente la letra de la canción, tiene un mensaje muy interesante para ti.



Y como siempre, feliz fin de semana, salud y éxitos.

José María Gomaríz

Muchas gracias.
Un saludo.