viernes, 1 de agosto de 2014

Somos hijos de... Feliz fin de semana

Buenas tardes a tod@s y que nadie se asuste por el título, 1 de agosto, empiezan las vacaciones para muchos y terminan para otros, unos van y otros vienen.

Hoy me gustaría dejarte una reflexión tanto si eres de los que te vas como si de los que regresan. Hace algunos años se hablaba y mucho tanto en agosto como en septiembre del estrés post vacacional. Es curioso como en los últimos 3 o 4 años ya no se habla de esto, desde el mas profundo respeto a las personas que lo hayan podido padecer, se lo hayan diagnosticado o auto diagnosticado, en mi humilde opinión y sin ser experto en psicología me atrevería a decir que somos hijos de las historias que nos contamos.


¿Que nos contaríamos hace algunos años para sufrir dicha patología? o mejor aún ¿Qué nos contamos ahora para no padecerla?, algún malpensado/a podrá argumentar "ahora no tengo estrés post vacacional por que no me he podido ir de vacaciones", dejando a un lado a las personas que su situación económica haya cambiado hasta el punto de no poder irse unos días a desconectar, los demás ¿Qué nos estamos contando? Los que seguimos disfrutando de nuestras vacaciones, ¿Por que ahora no sufrimos ese síndrome? 

Sin querer profundizar en el fondo de la cuestión, lo que quiero transmitir es que depende de nosotros mismos que estemos de una determinada manera, depende de nuestros pensamientos, depende de nuestras respuestas. Que duda cabe que después de unos días de relax y descanso hay un cambio brusco en nuestra rutina al volver al trabajo, no es igual levantarte sin prisa, comprar tu periódico, desayunar tranquilamente con la familia  y pasar la mañana en la playa que estar trabajando, claro que si. Pero piensa, ¿Qué te tienes que estar diciendo para sentirte mal? te pongo algún ejemplo: ¡¡uf!! con lo a gusto que estaba yo  ayer en..., ¡bufff! ya se ha  acabado lo bueno..., ¡¡otra vez aguantando a..., etc., así  una tras otra, ¿Cómo te acabas sintiendo? os lo podéis imaginar.


La pregunta que te hago es ¿Para qué te sirven esas expresiones?, ¿Qué respuestas consigues?, observa este fin de semana cuando te encuentres con los que regresan o con los que empiezan sus vacaciones, como sus expresiones son distintas, hasta su fisiología es distinta, (y no me refiero al bronceado).


¿Qué pasaría si en vez de quejarte por haber terminado tus vacaciones te contaras cosas como estas?. ¡¡Vuelvo encantado/a de mis vacaciones!!, ¡¡Han sido unos días fantásticos y vengo con la energía renovada!!, ¡¡Que bien me lo he pasado, he aprovechado cada segundo!!, ¡¡He disfrutado de mi familia y de mis hobbies!!, y un largo etc. Lo mejor de volver al trabajo es saber que tienes trabajo, que gracias a él te has podido ir de vacaciones.

Te invito a que con esa mentalidad, aproveches tus días de descanso y no me refiero solo al período vacacional, sino a cada fin de semana, cada puente, cada día de descanso, que disfrutes cada segundo y que la sensación al irte s dormir sea la de haber aprovechado cada instante.

Bueno chic@s, os dejo esta reflexión, disfrutad todo lo que podáis.

Feliz fin de semana, salud y éxitos.

José María Gomaríz      


Muchas gracias.

Un saludo.

viernes, 25 de julio de 2014

Se la mejor versión de ti. Feliz fin de semana.

Último viernes de julio. ¿Cómo van las vacaciones? Unos terminando y otros apunto de empezar. 

Fijaos como unos vamos y venimos, vamos a la playa o la montaña, tenemos gustos diferentes, somos diferentes, cada uno de su padre y de su madre como decimos en el Sur. Pero curiosamente somos seres sociales y aprendemos por imitación. Nos sentimos bien con nuestros semejantes, con las personas que tienen nuestros mismos gustos, creencias, hobbies, etc. Es mas, es un círculo vicioso, por que además de sentirnos cómodos con nuestros semejantes, como nos gustan, más los imitamos o modelamos.

Esto a veces nos puede llevar a confusiones, por ejemplo si a alguien le gusta un cantante, muy probablemente imite su forma de vestir, de moverse, etc, recordemos el efecto "Elvis" que creó la moda en los 80 de los Rockabilly, otros colectivos como los Punk, los Heavy y otros muchos más hasta nuestros días que hay mayor variedad de grupos y colectivos con ciertas tendencias o afinidades.

Aquí es donde quiero hacer hincapié, cada uno somos como somos y no podemos gustarle a todo el mundo, todavía hay personas que se sorprenden cuando les digo que seguramente no le caen bien al 50% de personas que conocen. No se lo quieren creer, pero realmente es así, no le puedes caer bien a todo el mundo, por que no todo el mundo es igual, ni tiene los mismos gustos, ni tampoco tiene por que compartir los tuyos.

Conozco a personas que por intentar caer bien a todos, acaban cayéndolo mal a la mayoría, por que detectan su falta de personalidad y su variabilidad para intentar contentar a todos. Tú, eres como eres y punto, y al que le caigas bien fantástico y al que le caigas mal que se aguante, no puedes ni debes intentar quedar bien con todos. Se auténtico o auténtica, natural y se la mejor versión de ti mismo/a. Claro que debes esforzarte en ser mejor, mejor persona, mejor compañero, mejor empleado, mejor jefe, mejor amante, mejor en todos los roles de tu vida, pero sin perder tu autenticidad.

Descúbrete, observa que haces muy bien y a quien le gustas, rodéate de personas que te valoren por como eres, más que por quien eres o tienes, ser es lo importante en la vida, pero se tú mismo/a.


Hasta la semana que viene, te deseo feliz fin de semana, salud y éxitos. 

José María Gomaríz  

Muchas gracias.

Un saludo.

viernes, 18 de julio de 2014

Esa es la actitud. Feliz fin de semana.


   ¿Qué tal estás?, ¿Cómo te encuentras hoy?, yo... ¡fenomenal! y como diría mi amigo Pepe, "Y con alto riesgo de mejora"

Cuando te encuentras con alguien y le preguntas como está, lo que menos quieres oír son las penas ni las miserias de nadie, es obvio que a todos nos gustaría que a todo el mundo le fuera bien, estuviera feliz y contento y nadie tuviera problemas, pero también es obvio que los problemas existen y están ahí. Problemas de salud, económicos, sentimentales, familiares, sociales, etc. No podemos negarlos ni eliminarlos por arte de magia. 

¿Qué es lo que podemos hacer entonces? Cambiar nuestra actitud ante el problema, es lo único que puedes hacer. Se que no es fácil y que existen problemas y problemas, pero igualmente existen actitudes y actitudes. La gente huye de las personas que solo le cuentan sus problemas,  los que siempre ven el vaso medio vacío, los que se aferran al dolor del pasado. Es cierto, no es fácil pero... un problema es un problema cuando lo declaramos como tal.



Pregúntate si lo que tu llamas un problema realmente lo es, cuando nuestros hijos nos dicen es que no me gusta el tomate o los guisantes que hay en la comida y lo declaran un problema vendiéndonos su emoción, tenemos la opción de declararlo como tal problema o la oportunidad de demostrarle lo afortunado o afortunada que es por tener un plato de comida cada día en la mesa. 

Cuando declaramos un problema laboral, quizás no nos estamos dando cuenta que eso para otra persona sería un bendito problema, ojo, no estoy diciendo que nos aguantemos abusos ni mucho menos, sino que adoptemos una actitud positiva, optimista  y desde la coherencia pensemos en soluciones y alternativas para remediarlos. No hablo de conformismo, hablo de actitud.

Hay gente que va por la vida como los zombies, destrozados y destrozando al que encuentran en su camino, antes de declarar un problema como tal pregúntate de quien depende, si de ti o de otros y tu entorno, tú puedes actuar en ti y desde tu interior, hay veces que hasta podrás influir en los demás, pero en otras ocasiones no existirá esa alternativa.

Si tuvieras que irte esta noche a cenar y luego a tomarte una copa ¿Con quien te irías? piensa en alguien de verdad. Seguro que no eliges a una persona pesimista, a una persona que solo se queje o que siempre esté medio deprimida, tampoco elegirías a una persona que solo te cuente problemas o que siempre hable mal de los demás. Por esa misma razón muchas personas tampoco te elegirían a ti si no tienes una actitud adecuada.

Hay gente que es feliz tenga lo que tenga y otras infelices por el mismo motivo, ¿De que depende eso? De su actitud.

Te dejo un video  muy cortito para que reflexiones sobre esto, te invito a que lo compartas y si te apetece dejes aquí algún comentario.



Bueno y para despedirme como siempre, feliz fin de semana, salud y éxitos.

José María Gomaríz  

Muchas gracias.

Un saludo.