viernes, 13 de junio de 2014

Quej-Arte. Feliz fin de semana.

Buenas tardes  amigos, hoy me gustaría empezar felicitando a todos los Antonio's y Antonia's en el día de su santo. ¿Que tal ha ido la semana?, ¿Habéis dado y recibido muchos abrazos como os recomendé la semana pasada?. Espero que si.

Hoy estoy escribiendo desde una maravillosa isla, desde Fuerteventura, no os cuento nada para no poner a nadie los dientes largos, solo os  digo que vengáis a conocerla, nada más.  Estoy en una de esas escapadas de 4 días que  de vez en cuando hago para desconectar y esta además es un regalo de mi mujer, gracias Sara.

Pero aunque esté de descanso no me voy a olvidar de vosotros, así que aquí tenéis mi reflexión de esta semana. Quiero aclar-arte, que el guión que hay en "QUEJ-ARTE" no es una errata sino que está puesto a conciencia, ese guión lo uso mucho en otras palabras, ya que todo lo que hacemos lo podemos convertir en "ARTE", Motiv-arte, apasion-arte, contest-arte y muchos más "artes", pero hoy sólo comentaremos el arte de la queja.

En el mundo de los negocios hay una frase muy usada: Una queja es un regalo. Y esto desde el punto de vista de la empresa es una gran verdad, si un cliente llega a tu negocio y no le atiendes bien puede que no vuelva a ir, esa es la peor opción para ti, por que quizás ni te hayas enterado que el cliente se ha sentido mal atendido. Sin embargo si te presenta una queja, tendrás la información de lo que no le ha gustado, podrás disculpar-arte, podrás compensarle y lo mejor de todo es que evitarás los mismos errores en el futuro. 

Hasta aquí todo bien, el problema es cuando las personas convertimos la queja en arte y nos volvemos profesionales de la queja, ahí es donde no estamos contribuyendo en nada, solo quejarnos por quejarnos, ¿Conoces a alguien que siempre se está quejando? jaja, si, se que se te han venido varias personas a la cabeza, a mi también. Suelen ser personas que se quejan del frío en invierno, del calor en verano, de la lluvia cuando aparece y si no llueve también, como dice un buen amigo mío cuando oye a alguien  en Córdoba decir tres veces seguidas "ojú que caló", éste siempre les dice: ¿A la de cuantas veces de decir "Ojú que caló" te baja la temperatura del cuerpo?, por más que lo digamos no va a dejar de hacer calor, cuando llueve por más que digamos "Vaya día de perros" no va a cambiar la climatología, lo único que podemos cambiar es nuestra manera de tomarnos las cosas, la manera de pensar o actuar en ese momento.

Yo no puedo evitar que haga calor en Córdoba en verano, tampoco puedo evitar tener calor si estoy en la calle, en la piscina o sentado en la terraza de un bar, lo único que puedo hacer es manejar mis pensamientos y en vez de decirme o decirle a los demás que hace calor y repetirlo una y otra vez, puedo elegir  o proponer alternativas, estar en un sitio con aire acondicionado,  no estar en la calle o en la piscina y si esto no fuera posible, simplemente dejar de quejarme, por que esto no variará la temperatura.

Te he puesto un ejemplo muy trivial, pero piensa cuando te quejas, ¿de qué te quejas?, ¿por qué te quejas?, ¿Qué cambia de la situación si te quejas?, ¿En qué te ayuda?, ¿Qué consigues?, si alguna de esas respuestas te ayuda a cambiar y mejorar la situación sigue haciéndolo, pero te puedo garantizar que el 99% de las veces es una simple queja, que no conduce a nada,  cuando algo no te guste en vez de quejarte, propón un alternativa, hazte una propuesta. 

Quizás entonces, cuando conozcas que puedes hacer y pensar otras cosas dejes de quej-arte.  

Bueno ahora os dejo con esta reflexión y a ponerla en práctica, deja de "Quej-arte"





Y como siempre, feliz fin de semana, salud y éxitos.

José María Gomaríz




Muchas gracias.

Un saludo.

viernes, 6 de junio de 2014

Cambia el trato. Feliz fin de semana.

Buenas tardes a tod@s, otro viernes más. Otra semana a tope, viviendo intensamente y con pasión, haciendo que las cosas pasen y cambien e intentando ganarle el pulso a la queja.

Como tantas otras semanas me enfrento a escribirte unas palabras sin tener nada pensado con antelación, la improvisación es un reto y hay veces que te puede jugar una mala pasada. Aunque no es menos cierto que el tener que improvisar, me obliga a exigirme  mucho más y en menor tiempo a encontrar el  tema, la reflexión o la idea sobre la que escribir, y esto también tiene su lado positivo, me hace crecer, aprender y es casi  como un entrenamiento de la mente. 

Muchas son las veces nos ponemos a prueba en nuestra vida diaria de una forma u otra, unas con más y otras con menos riesgos, unas con mejores resultados y otras quizás no eran lo que esperábamos, pero hoy por hoy somos quien somos  en base a las decisiones que hemos tomado y de las que no hemos tomado también. Tú eres quien eres por que a lo largo de tu vida has ido eligiendo en quien te querías convertir, a quien te querías parecer, influenciado por tu entorno, tus amigos, tu familia, etc. etc., pero sobre todo por tus decisiones y tus elecciones.

Tenemos el gran poder de decidir en quien queremos convertirnos, con nuestros pensamientos, con nuestras decisiones y sobre todo con nuestras acciones, esto no va de "pensamientos" solamente, además hay que trabajar y remar en la dirección elegida. Si tratamos a una persona como lo que es, seguirá siendo lo que es hasta ese momento, sin embargo si empezamos a tratarla desde lo que puede llegar a ser, se convertirá en lo que está llamado a ser.

Trata a un hombre como un criminal y se convertirá en criminal, trata a un hombre como a un caballero y se convertirá en un caballero. ¿Te ha pasado alguna vez que te ensalzas en una discusión y cuanto más grita tu oponente más gritas tú?, ¿y si tu gritas más fuerte el otro aún lo hace más?, llega un momento en que ambos os destrozaríais las cuerdas vocales pensando que por gritar más fuerte tenéis más razón. ¿Qué pasaría si hicieras todo lo contrario?, ¿Qué ocurriría si empezaras a bajar el tono y la velocidad de tu mensaje?, aún diciéndole lo mismo y sin retroceder  ni un milímetro tu argumento ¿qué pasaría si mientras discrepas con él o ella le estás esbozando una sonrisa?, ¿no crees que algo cambiaría?


Hagamos una prueba, posiblemente te gustaría y te agradaría que alguien de tu entorno personal o laboral fuese de otra forma, más  amable, más atento/a, más cariñoso/a, más profesional y efectivo, más ordenado, más eficiente, más lo que sea, posiblemente ahora mismo puedes estar pensando en tu hijo o hija, tu pareja, tu compañero/a de trabajo, tu jefe o quien sea. 

Te reto a que los próximos días, por lo menos durante un mes,  trates  a esa o esas personas desde la posibilidad, trátalos como si ya fueran como a ti te gustaría, si te has elegido que tu hijo sea más ordenado, trátalo como si ya fuera ordenado, si te gustaría que tu pareja fuese más cariñoso, trátalo como si fuera muy cariñoso, haz la prueba y en un mes escribe en una hoja que cambios has notado. Y si quieres lo compartes en un comentario en este blog o lo compartes directamente con la persona con la que has hecho esta prueba.

Cuando te demuestres que esto es verdad, empieza a tratarte a ti mismo/a como si ya fueras quien quieres ser, ¿cómo te gustaría ser? descríbete, imagínate como serías y empieza a tratarte como tal. Te sorprenderás.

Bueno chic@s, esto es todo por hoy, que tengáis un magnífico fin de semana, salud y éxitos.

José María Gomaríz

Muchas gracias.

Un saludo.

viernes, 30 de mayo de 2014

Un abrazote grande y achuchao. Feliz fin de semana.

Buenos días a todos y todas, ¿Que tal la semana?, ¿Buena o fenomenal?

Esta semana con la jornada laboral muy reducida por la Feria en Córdoba, pero intensa tanto en trabajo como en disfrute de la misma, con una temperatura excelente como hacía años que no teníamos y con un ambiente fantástico, aprovechad todos los que podáis venid a conocerla y los que somos de aquí a disfrutar del último tirón del fin de semana.

Bueno esta semana me gustaría hablarte del abrazo, ese gesto que a unos les cuesta mucho dar y a otros recibir, incluso cuando los dan o los reciben les sorprende y casi no lo entienden. Hablo desde la experiencia cuando en algún curso solicitamos a los alumnos que se den abrazos unos a otros, siempre suele haber quien pregunta que tiene que ver la dinámica de abrazarse con el curso en si. Cuando le respondes la pregunta con otra pregunta como... ¿Cómo te sientes después de dar y recibir los abrazos mejor o peor que antes de darlos y recibirlos? la respuesta es rotunda, ¡Mejor, mejor! Esa es la respuesta les digo.

El abrazo  representa cercanía,  felicidad, es una forma de expresar a los demás que les apreciamos. Pero los abrazos no son sólo una forma de comunicar o expresar nuestros sentimientos a los demás, sino que también inciden directamente en nuestra salud. Científicos de la Universidad de Duke (EEUU), aseguran que las personas necesitamos recibir abrazos y caricias desde los primeros años de vida para evitar que nuestras neuronas mueran por falta de contacto físico. ¿Curioso verdad? Otro estudio en la Universidad de Carolina del Norte afirma que cuando otras personas nos tocan o abrazan, se incrementa el nivel de oxitocina en la sangre, más conocida como la hormona del amor.

Los abrazos ayudan a minimizar la depresión, el estrés, la ansiedad, la soledad, mejora tu autoestima incrementando tu confianza y seguridad, relaja los músculos. reduce el enfado,  disminuye la presión arterial, ayuda a mejorar tu estado de ánimo al elevar la serotonina, estimula el nivel de oxígeno en sangre,  según Virginia Satir (Psicoterapeuta) se necesitan 4 abrazos al día para sobrevivir, 8 como mantenimiento  y 12 para el crecimiento personal. 

La pregunta que toca es la siguiente: ¿Cuántos abrazos das y recibes cada día?

Imagino que ya sabes cual va a ser la recomendación de esta semana ¿Verdad? efectivamente, eso es, empieza a dar y pedir abrazos cada día, intenta recordarlos antes de acostarte y ya sabes que has tenido que dar o recibir 4 abrazos como mínimo, si son más mucho mejor.

De momento aquí ya tienes el mío, un "abrazote" grande y "achuchao".


Y como cada viernes, feliz fin de semana, salud y éxitos.

José María Gomaríz

Muchas gracias.

Un saludo.