viernes, 21 de noviembre de 2014

Tu Tiempo/Vida. Feliz fin de semana.

Buenos días a tod@s, ¿Cómo ha ido tu semana?, Seguro que genial, ¿Verdad?

Vamos entrando en la recta final del año, y seguramente nos queden metas y objetivos que cumplir, posiblemente algunos de ellos los hemos abandonado con la promesa de retomarlos en el 2015, somos fáciles de autosabotear, unos más que otros, pero los que seguimos trabajando para conseguir alguna meta y vamos contrarreloj tenemos que gestionar muy bien nuestro tiempo.

Como decía José Luís Sampedro... El tiempo no es oro, el oro no vale nada, el tiempo es vida. Debemos administrar nuestro tiempo de forma exhaustiva  y teniendo un control total del mismo; Cuando perdemos el tiempo, perdemos la vida. Cuando desperdiciamos el tiempo, desperdiciamos la vida. Cuando malgastamos el tiempo, malgastamos la vida. Cuando le robamos el tiempo a otra persona, le estamos robando la vida.

Quizás pienses que estoy exagerando y no cambies nada en tu vida o quizás tomes conciencia del valor de estas palabras  y lo que es mejor aún, del valor de tu tiempo o vida, llámalo como quieras. 

Hay cosas en nuestra vida que pueden ser interpretadas de manera objetiva o subjetiva, dependiendo del receptor podrá ver una realidad distinta, y aunque este tema da para escribir varios libros, no quiero entrar si es tu realidad o la mía, soy de los que pienso que existen tantas realidades como personas, ya que cada uno ve su realidad interpretándola según sus creencias, experiencias y relaciones con acciones o hechos pasados.

Aunque no es menos cierto que podemos dar como realidades absolutas ciertas experiencias, por ejemplo es obvio...  

¡Uhmm...!

Llevo un rato pensando y me cuesta seguir escribiendo, por que hasta los ejemplos que a priori sería sensato decir que son obvios, no lo son. Iba a poner... obvio que todos nacemos del vientre de nuestra madre, pues no, ni si quiera eso, a lo mejor naciste en un vientre de alquiler y/o has sido fecundado de forma artificial. He pensado en poner que es obvio que estamos vivos, pues tampoco, por cuando estés leyendo esto a lo peor yo no lo estoy, (ojalá que si lo esté); En fin, que cuesta mucho encontrar cosas obvias y realidades absolutas.

Pero si que hay algunas que son incuestionables, por lo menos de momento. Como que de esta vida nadie sale vivo, es cierto algún día no estaremos,  y aunque podríamos considerar que el tiempo es ilimitado, debemos que tener en cuenta que nosotros si somos limitados para poder disfrutar de ese tiempo, por lo que deberíamos actuar con él como si realmente fuese limitado.


Por eso debes valorar a quien te da su tiempo, por que te está dando su vida, te está dando algo muy valioso que jamás podrá recuperar, Posiblemente habrás oído alguna vez eso de... desperdicié los mejores años de mi vida, o... si pudiera volver atrás.... Pero eso nunca ha ocurrido, al menos que sepamos. ¿Te ves reflejado en alguna de estas situaciones?.

Si es así te invito a que  aproveches tu tiempo/vida, que aprendas a decir "No" a todas esas personas o cosas que te roban tu tiempo/vida, a que inviertas tu tiempo/vida en conseguir tus metas, a que disfrutes tu tiempo/vida a tope, que inviertas tu tiempo/vida en lo que tu quieres y con las personas que tu quieres, cuida tu tiempo como tu bien más preciado, es lo más valioso que tienes. Si, si, ni tu casa, ni tu coche, ni tu dinero, ni todas tus posesiones juntas podrían pagar para recuperar o aprovechar lo que no hiciste ayer. 

Así que atrévete, haz lo que realmente te apasiona y vive intensamente tu tiempo/vida, es lo único que te vas a llevar.

Espero que estas líneas te sean útiles para tu tiempo/vida.

Feliz fin de semana, salud y éx
itos.

José María Gomaríz  

Muchas gracias.

Un saludo.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Sembremos honestidad. Feliz finde semana.

Hola a tod@s¡¡¡ Llegó el esperado viernes, ¿Cómo ha ido la semana?, ¿Genial, verdad?

Esta semana me gustaría hablarte de honestidad, quizás por como ha transcurrido mi semana, experimentando en mis propias carnes la falta de ella con alguna empresa y por haber sido un tema tratado en las sesiones de coaching y formaciones que impartimos.

En mi caso como muchos de vosotros, juego un roll de cliente y de proveedor; y que distinto es cuando actuamos de uno u otro... Es como mínimo anecdótico, que esta semana esté impartiendo formación a equipos de ventas y  profesionales que quieren mejorar resultados y esté haciendo hincapié en la honestidad, cuando las muestras de la falta de ella es tan evidente en ocasiones. Como mínimo es curioso.

Pero como os digo en muchas otras ocasiones, sigo haciendo mucho caso a aquellos sabios consejos que me daba mi abuela, y cada vez que lo pronuncio o simplemente lo pienso, resuena en mi cabeza la voz de aquella encantadora mujer de pelo plateado diciéndome...¡Chiquillo! tú, haz el bien y no mires a quien.

Esta semana como cliente, me he sentido timado o estafado por dos empresas diferentes, una "gran" compañía de telefonía que no pongo el nombre no por temor sino por no darle ni una pizca de publicidad gratuita en mi blog, ya sólo faltaba eso, y otra de el típico proveedor que cambia de collar  y sigue siendo el mismo perro, intentando evitar así su responsabilidad en política de devoluciones y garantías. Aún así, creo en la honestidad de las personas... y de las empresas.

Los que llevamos en el mundo de las ventas más de 25 años y ya hemos pasado un par de crisis sin contar la de los "40", hemos vivido en nuestras propias carnes como nos han etiquetado en muchas ocasiones y como nos han colgado el San Benito que los comerciales engañamos al cliente, que si como puedan te la cuelan y comentarios similares que todos conocemos y te puedo garantizar que nada más lejos de la realidad. 

Hemos soportado esa "mala fama" quizás provocado por la falta de profesionalidad de las personas que han intentado "buscarse la vida" en esta digna profesión, agarrándose a ella como única alternativa laboral, ya que como de todos es sabido es la única profesión en la que siempre hay demanda. Y quizás han cometido el error de no formarse adecuadamente para ello y por eso no dar el mejor servicio, también es cierto que en todos lados cuecen habas y no por esto tildamos a todos los profesionales de un sector con una determinada etiqueta.


Así que en estos tiempos donde la honestidad está en tela de juicio y con motivos en algunos sectores de la sociedad, empecemos a dar ejemplo por nosotros mismos, que es la única manera de cambiar la sociedad, ninguno tenemos tanto poder como para evitar que determinados políticos, empresarios, trabajadores o cualquier persona de cualquier sector pueda cometer un fraude, un engaño o cualquier acción deshonesta.

Lo que si está en nuestra mano es ser honestos nosotros y no mirar para otro lado y decir:  "Si no me lo llevo yo lo hará otro", "Si no lo hago yo lo hará otro". Si todo el mundo piensa así no deberíamos sorprendernos de las noticias que vemos cada día. Seamos coherentes, si queremos una sociedad justa, seamos justos, si queremos una sociedad honesta, seamos honestos. no vale mirar para otro lado o decir: Justicia señor, pero por la pared de enfrente.

Te invito a que reflexiones este tema y que lo compartas, seamos el ejemplo que queremos ver en el mundo, seamos ejemplo para los demás, nuestros vecinos, nuestros familiares, nuestros amigos, nuestros compañeros, nuestros conciudadanos, nuestros hijos y los jóvenes que serán el futuro de nuestro país.

Lo que sembramos recogeremos, ni más ni menos.

Y como cada viernes, quiero desearte un feliz fin de semana, salud y éxitos.

José María Gomaríz  


Muchas gracias.

Un saludo.

viernes, 7 de noviembre de 2014

El roble y el bambú. Feliz fin de semana.

Hola a tod@s, ¿que tal la semana?, ¿Bien, verdad? La mía a tope. Tanto que no he tenido un minuto libre para poder escribirte en los últimos días. 

Me dispongo a escribirte cerca de las doce de la noche,  quizás un poco cansado después de un día intenso, pero fiel a nuestra cita y con mis mejores deseos. Esta semana me gustaría compartir una fábula que hace mucho tiempo me contaron. 

Cuenta la historia que en un bonito paraje, crecían libremente una caña de bambú y un roble. Con el tiempo, el roble fue creciendo fuerte y frondoso, éste siempre miraba al bambú y le decía: Mira que pequeño y que débil eres, hasta un simple pajarito es un grave peso para ti, el viento más ligero te hace bajar la cabeza. En cambio, mírame a mí, mi frente detiene los rayos de sol, desafía  a la tempestad.

Al bambú le daba mucha pena ver como el roble se había convertido en un soberbio y presumido. Un día llegó un temporal y el bambú, flexible y moldeable se adaptaba  a los azotes del viento y enseguida se dobló, mientras el roble luchaba con todas sus fuerzas por mantenerse en pié. Durante un tiempo lo consiguió, pero el temporal empeoró y la tormenta se convirtió en un tornado. La fuerza del viento fue tal, que arrancó al roble de raíz dejándolo postrado en el suelo.

Cuando el temporal amainó,  aparecieron unos leñadores y en pocas horas  lo cortaron y se lo llevaron a la serrería hecho trozos. La caña, triste por lo que le había ocurrido a su vecino el roble pensó: ¡Me doblo pero no me rompo!, ¡Que pena que tanta soberbia y vanidad le hayan llevado al tal extremo!
Fin de la historia.


¿Qué conclusiones sacas de esta historia?, ¿Con quien te identificas, con el roble o con el bambú?. La soberbia y la vanidad, son grandes enemigas de la amabilidad y de la humildad, son grandes enemigas del aprendizaje, dicen mucho de que tipo de persona eres.

Corren tiempos difíciles, tiempos de cambio continuo,  eres flexible y te adaptas o te arrancan con un golpe de viento. No quiero que confundas flexibilidad o moldeabilidad con sumisión , que no me estoy refiriendo a eso. Lo que te pido es que seas com el agua que va por el cauce del río y que va adaptando su velocidad e intensidad al cauce por el que va pasando.

Ya lo decía Bruce Lee: Vacía tu mente, se amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza, se convierte en la taza. Si pones agua en una botella, se convierte en la botella. Si la pones en una tetera, se convierte en tetera. El agua puede fluir  o puede golpear. Se agua amigo mío.

Con esto me despido como siempre, deseándote un magnífico fin de semana, salud y éxitos.


José María Gomaríz.

Muchas gracias.
Un saludo.