viernes, 2 de octubre de 2015

¿Y tú..., de qué raza eres?

Hola a todos y todas.

¿Qué tal ha ido la semana? Genial ¿Verdad?

Este post está dedicado a todo aquel que piense diferente a mi, a todo aquel que haya nacido en un lugar diferente que yo, a todo aquel que tenga unas creencias distintas a las mías.

Hoy me gustaría compartir contigo una reflexión, en las últimas semanas las conversaciones más frecuentes en gran parte de la población son la independencia de Cataluña y los refugiados sirios, parece que todos nuestros males fueran esos. Se ponen los pelos de punta al escuchar o leer algunos comentarios que no nombraré aquí, pero son un reflejo de lo absurdo de otras guerras en otros países. 

Estos dos temas son sólo la punta del iceberg, porque debajo de estos tienes otros temas como el futbol, la política, la religión, las razas, otros nacionalismos, localismos y hasta individualismos, todos ellos impregnados de rancias creencias y dogmas que nos convierten en la peor de las razas, la raza indecente y canalla.

"Sólo existe una raza, la humana".


Aunque en mi opinión, podemos dividirla en dos sub-razas humanas, la decente y la indecente. La raza decente, es noble, tiene gran corazón, es respetuosa con sus semejantes y sus diferentes, es generosa, es apasionada sin fanatismos, es justa,  luchadora y defiende los derechos humanos. Por el contrario la otra, la raza indecente, es tirana, injusta, prepotente y vil, se cree superior, no respeta a los que no piensan, no visten o no hablan igual que ella y no respeta los derechos humanos.

Y aquí entramos todos los habitantes de este mundo, la raza indecente teme y odia al que es diferente, eso si, siempre que no sea rico, entonces la cosa cambia. Ya deja de ser moro para ser árabe, deja de ser negro para ser de color, pasa de ser gitano para ser artista, pasa de ser rumano para ser un crack del futbol, pasa de ser catalán para ser un magnífico pintor de renombre, pasa de ser andaluz para ser figura del toreo, del flamenco o un gran poeta que también tenemos muchos.

Es absurdo tener la creencia de sentirse mejor por haber nacido en un sitio concreto,  es absurdo sentirse superior por tu color de piel, es patético pensar que tu religión es la verdadera y no el resto, el ser humano mata por creer tener razón, no tiene sentido la rivalidad entre pueblos, ciudades o comunidades.


Es penoso escuchar a algunos individuos como dependiendo del nivel económico o estatus tratan a los demás de una forma u otra. Si es un humilde chino que monta una tienda en tu barrio le llamas p... chino, sin embargo admiras grandes maestros de su cultura o te has quedado boquiabierto viendo una película de Bruce Lee. Si tu hija sale con un marroquí estás asustado por si es un yihadista,  a no ser que tenga pasta que entonces es de una gran familia estupenda. Criticas a los gitanos y luego vas a sus espectáculos o los contratas para alegrar una fiesta. Criticas a los catalanes y vas al Camp Nou a ver a tu equipo favorito, hasta te partes la cara con tu vecino del Real Madrid en el bar defendiendo sus colores. Si ves a un negrito en un semáforo no  lo miras a la cara, pero si darías lo que fuera por un autógrafo o una foto con Mikel Jordan o Will Smith.

Yo a esto no lo llamo racismo, sino clasismo absurdo. Pero es lo que nos ha inculcado nuestra sociedad... 

¡Ten cuidado! No pases por allí que hay rumanos. 
Cuando veas a los gitanos crúzate de acera, vaya que te roben.
Los catalanes son muy trabajadores, pero muy avaros.
Cuidado con los vascos que son de la ETA.
Los andaluces no trabajan, se pasan el día de fiesta y durmiendo la siesta.

¿Te suenan estas barbaridades?

Tópicos y generalidades que los tenemos arraigados en nuestras creencias de oírlo una y otra vez y tomarlo como verdad absoluta. Seamos serios y dejemos de una vez por todas de etiquetar a las personas por el color de su piel, por sus rasgos, por su cultura, lugar de nacimiento o su procedencia. Al final todos somos creados igual y salimos por el mismo sitio.



Esto no ocurre sólo aquí, igual ocurre en otros países de cualquier parte del mundo, la raza, el color y la procedencia minoritaria es la que suele ser más acosada o agredida.

Pero en pleno siglo XXI, en un país como este, que se escuchen tantas barbaridades es muy preocupante. Y seguro que hay españoles, chinos, negros, moros, gitanos, rumanos, sirios, catalanes, andaluces, madrileños y argentinos malos o muy malos, pero también los habrá buenos y muy buenos.

Como dije antes, para mi sólo existe una raza, la humana. Pero ya que nos gusta tanto etiquetarnos y clasificarnos vamos a simplificar dejando sólo dos razas, la decente y la indecente.

¿Y tú..., de qué raza eres?


Feliz fin de semana, salud y éxitos.

José María Gomaríz





2 comentarios:

  1. En realidad yo soy de la especie humana, no existe la raza humana... Pero estoy de acuerdo contigo. Con las mujeres pasa algo muy parecido, también las hay decentes e indecentes, y lo demás sólo son características que hacen más maravillosa la diversidad humana.

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